Armá tu horario
Cargá tus materias y comisiones, y dejá que el horario se acomode solo. Te avisa cuando dos cosas se superponen.
Abrir →Studentlab junta pequeñas herramientas para estudiantes de Argentina, pensadas para resolver una cosa puntual y hacerlo bien. Sin vueltas, sin cuentas, sin letra chica.
Cada una vive por su cuenta y hace una sola tarea. Elegí la que necesités y empezá a usarla.
Cargá tus materias y comisiones, y dejá que el horario se acomode solo. Te avisa cuando dos cosas se superponen.
Abrir →Sumá tus notas y mirá tu promedio al instante. Te dice qué necesitás en lo que falta para llegar a la nota que querés.
Abrir →Anotá fechas, mesas y prioridades en un solo lugar. Mirá de un vistazo qué se viene primero y cuánto tiempo te queda.
Abrir →Sesiones de foco con descansos a tu medida. Anotá las distracciones sin frenar y registrá cuánto le dedicás a cada materia.
Abrir →Armá tu bibliografía en formato APA cargando los datos. Sumás fuentes a una lista y la copiás entera, lista para pegar en tu trabajo.
Abrir →Una página por materia con sus fechas, tareas, links y faltas. Todo lo de cada materia, junto y a mano.
Abrir →Studentlab nació de una idea simple: las herramientas que más usamos durante la cursada suelen estar desparramadas, son complicadas o nos piden datos que no queremos dar. Queríamos algo más parecido a neal.fun, donde cada cosa es chiquita, clara y hasta entretenida de usar.
Así que empezamos a construir, una herramienta a la vez. La idea es ir sumando cosas útiles y de calidad de vida para el día a día estudiantil, siempre con la misma filosofía: que hagan una sola cosa y que la hagan bien.
No buscamos lucro personal. Lo que entra por donaciones va a mantener los servidores y mejorar la calidad de las aplicaciones. Nada más.
Para ser transparentes: detrás de Studentlab hay un grupo muy chico, que arrancó un estudiante de Ingeniería Industrial de la UNLu y que hoy se apoya en inteligencia artificial para construir las herramientas.
Y esa es, justamente, la misión a futuro: sumar gente que programe y, de a poco, depender cada vez menos de la IA, hasta que el código lo sostenga una comunidad. Si sabés programar y querés dar una mano, hay lugar.
Nada es obligatorio. Cualquiera de estas cosas hace que el proyecto siga creciendo.
Una donación voluntaria ayuda a pagar los servidores y a mejorar las herramientas. Cada aporte, por chico que sea, suma.
Invitame un cafecito →¿Sabés programar y te copa la idea? Buscamos manos voluntarias para que el proyecto deje de depender de una sola persona y de la IA. Toda ayuda suma.
Quiero colaborar →¿Algo se rompió o se ve raro? Contarnos qué pasó es de las cosas más útiles que podés hacer. Nos ayuda a pulir todo.
Escribinos →Si se te ocurre algo útil, mandalo. Si lo construimos, podés ayudar a dirigir cómo queda y, si querés, te damos el crédito por la idea.
Proponer una idea →¿Encontraste un error, tenés una idea o querés ayudar de otra forma? Te leemos. Respondemos cuando podemos —somos pocos.